Fiona Apple

Extraordinary Machine
Epic, 2005
Si me propusieran definir el nuevo álbum de Fiona Apple en una frase, yo sugeriría Poder de evocación. Extraordinary Machine es un disco conmovedor. Más dinámico que su antecesor y menos temperamental que el debutante Tidal. Marginada por más de cinco años, la disquera rechazó su anterior trabajo por vislumbrarle poca solidez comercial, la cantante no se desanimó y conmpuso las doce canciones que componen el presente material. La máquina extraordinaria es un nombre que supone varias lecturas. Tres de ellas serían, primero, un título completamente pretensioso, la segunda, un título sarcástico, que hace burla del aparato mercantila discográfico, y la tercero una que se acerca al contenido del álbum. Porque la verdad, este nuevo trabajo situa a su autora como la máxima representate del más fino art-pop teatral. Con un guiño a la Björk del Post, Fiona Apple se emparenta con Rufus Wainwright y nos entrega el mejor disco de su carrera.